26/7/17

Días de Infancia.

¡Que hermoso es todo! ¡Hay que ver lo bonita que puede ser la vida cuando se sabe disfrutar de ella! ¡Que cosa mas maravillosa es la felicidad!

La abuela de Alexei Peskov
en Días de infancia.
Máximo Gorki.

25/7/17

Lo mejor que tienes.

Lo mejor que tienes no son tus piernas, ni tu cabello... Lo mejor que tienes es mi imaginación.

De Historias del Savoy. 
Jose Luis Alvite. 



20/7/17

Desasosigo.

Desasosiego: 
   Inquietud, intranquilidad. Falta de sosiego. 


Estoy tumbado en la cama, intentando conciliar un sueño que, como diría Fito, viene y va. La respiración empieza a ser profunda, algún amago de ronquido incluso que ya me ha puesto en guardia pero controlo el sobresalto inicial para que llegue ese sueño. Lo estoy consiguiendo. Todas las partes del cuerpo están laxas, estoy entrando en el sueño, profundo, placentero, oscuro, como un tunel como un abismo, una caida eterna. ¡Tunel! ¡Abismo! ¡Caida eterna! Despierto sobresaltado. No es la primera vez. En los últimos días, relativamente tranquilos, me cuesta encontrar una paz completa. Como si algo estuviese esperando nada mas que despistarme para caer sobre mí. Algo que no controlo, algo que ni si quiera tiene que darme miedo. Pienso en el trabajo, en la familia, en la gente que quiero, nada parece que esté mal, nadie peor que otras veces. Quizá exagero porque la cafetera se rompió ayer. Aunque no importa porque hay otra en casa. El frigorífico que me ha dado varios disgustos en estos días. Esa puta mala costumbre de no encajar bien la puerta. El niño que parece un insociable estando todo el día en casa. Como yo a sus años. Varios días de relax que no han sido los esperados de viaje y diversión pero si que han servido para leer y ver series, vamos... lo que me gusta. Sin embargo... algo no va bien. Estoy descuidando algo y no se el qué. ¿Hago poco deporte? ¿Pierdo el tiempo y debería coger algún curso? ¿Voy para los cuarenta y cinco y mi vida es una mierda? ¿El verano me derrite el cerebro? ¿Soy gilipollas? Bueno, si. Está opción siempre es muy acertada. Me exime de los palos que me llevo después. Pero a mi, precisamente, los palos me llegan por mi tranquilidad. Por no ver los problemas, por fiarme de la gente, por que al final todo, o muchas cosas, me resbalan y vivo en un continuo "carpe diem", pero ahora... ¿quién, o qué es lo que hay detrás de la
esquina? ¿Que es lo que me tiene en ese continuo desasosiego que no me deja relajarme? Sigo sin saber pero desde luego ya me estoy hartando. Lo primero es poner por escrito toda esta moralla, quizá así ponga en claro algo mientras tecleo, lo segundo recordar viejas técnicas de relajación esas en las que aprendes a respirar, ser consciente de lo que haces con tu cuerpo, creo que ahora lo llaman mindfullnes, lo tercero... volver a disfrutar, estoy haciendo últimamente muchas cosas porque creo que hay que hacerlas, no porque me apetezcan y las he metido tan dentro que no me había dado cuenta que ni yo las necesito, ni nadie me las pide. Cuarto dejar que los demás se equivoquen y no estar tan metidos en sus vidas. Eso si, que tampoco me fastidien a mi la mía con sus errores. (Aunque esto con mi hijo es inevitable.) Quinto... no sé, no llego a tanto ahora mismo pero desde luego la sexta y septima van a ser seguro dejar de ver series con temática oscura y sobre todo, sobre todo... echar un polvo que me quite las tonterías.







P.D. Buscando una foto para el texto he encontrado: El libro del desasosiego, de Pessoa. Al que estuve leyendo y buscando biografía hace poco, así que la menos ya tengo una idea de por donde viene la palabra que normalmente no suelo usar. 

19/7/17

Se acabó.

Se acabó. La he presionado y ha terminado por deshacerse. La he visto derramar lágrimas pero no quería que lo nuestro acabase. He vuelto a insistir. Le he recordado que la he cuidado como a nadie, pendiente siempre de su bienestar. Quizá algún día lo olvidé y se que le soy infiel con otras pero... ¡no ha podido darse cuenta! Ella siempre está en casa, en su rincón de la cocina. Sabe que la quiero pero hoy me ha demostrado que no puede seguir aquí. Se ha vaciado por completo y no quiere saber nada. Hoy es un día triste pero también lleno de esperanza. 
Ya me mirado su recambio. ¡Si! Lo sé debería guardar unos días de luto, echarla de menos antes de comenzar con otra pero... es dificilísimo que yo me quede sin café. 

In memorian.

18/7/17

Marcapáginas.

Los marcapáginas acusan de competencia desleal y poca profesionalidad, al parecer no aguanta en su posición más de diez minutos, al dedo índice.

15/7/17

La cita.


Llega temprano. Aún le quedan dos horas para su cita con el médico. Quizá debería esperar en una de esas sillas incómodas donde los pacientes se preguntan por el número y sus dolencias pero decide salir a la calle. Allí, sentado en un poyete, ve pasar la vida en vez de la muerte.

 No me ve cuando llego por su espalda y le susurro que hoy no tendrá que aguardar que lo llamo su médico. Que su hora ya ha llegado.

Mediciones.

La inteligencia de un individuo se mide por la cantidad de incertidumbre que es capaz de soportar. 

Inmanuel Kant. 

14/7/17

El cambio.

Algo se trocó. Siempre algo se troca. Y cambia. A veces podemos decir el día, la hora, el minuto exacto en que las cosas cambian. Aquel día perdiste el último autobús y tuviste que ir a casa andando, las 22:58, y ella giraba. Nunca la hubieses visto, ni hubieses recorrido aquellos 15 minutos caminando juntos si no se te hubiesen caído los libros, si no hubieses saludado a Pepe en el Correo, si hubieses llegado a las 22:57 a la parada. Otras... otras sabemos que cambian pero no tenemos la certeza del tiempo. Vemos que son distintas de como fueron hace años pero no podemos decir si tuvimos algo que ver, siempre queremos ser protagonistas, o secundarios de lujo, en la vida de los demás, lo que sabemos es que ahora nos afectan como si tuviésemos la culpa. 
O al menos esa es la sensación que tengo en estos días. Algo cambia, algo cambió y no se si seguirá haciéndolo pero solo me queda la esperanza de saber que todos los cambios, aunque yo no sea protagonista los voy a descubrir tarde o temprano. Voy a ser partícipe, aunque ahora mismo me cueste tanto entender como funciona la mente de mi hijo. 

10/7/17

Saliendo.

Salir del útero.
Salir de la infancia.
Salir a la calle.
Salir del armario.
Salir de las drogas.
Salir del curro.
Entrar en tu vida.
Salir del anonimato.
Salir del laberinto.
Salir de tu vida.
Salir...
     de la mía.

Lunes 10/07/2017.

Dice que lleva llamando desde hace mas de media hora. Que se ha desgañitado en la puerta y nos hemos olvidado de él. 
Tiene razón. Mi hijo no lo ha escuchado y si lo ha hecho no ha prestado atención. Y yo no quería desperdiciar un ratito en la cama comentando con él el cuarto encierro. Ha tenido que esperar pero ya está en casa. Ha entrado encabronado y peor se ha puesto cuando no le he hecho caso. Me he preparado un café y está refunfuñando en el sofá Esperando que termine de escribir, señalándome su presencia continua. Esperando que cierre el ordenador para plantarse en mitad del salón e imponerse para desde ese momento, para recordarme quien es y que no voy a poder librarme de él en todo el día. 

El Lunes, ha llegado.