2/6/26

A Lucilio.

 "Si vives según la Naturaleza nunca serás pobre; si vivesxsegún la opinión, nunca serás rico"


Epicuro.

En Epistola XVI de Séneca a Lucilio.

21/4/26

El conformador

 

El conformador de las sombrererías es un trampa que la sociedad subvenciona para regularizar las cabezas, para achicar el vuelo de la imaginación. 
 No os pongáis nunca el conformador, poetas. Será el torniquete de hierro para vuestro talento poético. 
 En cuanto los sombrereros ven a un poeta le ponen el conformador y le aprietan con fuerza a su cabeza, dejándolo encasquetado un buen rato bajo cualquier pretexto. 
 Yo nunca me he dejado poner el conformador, esa máquina apisonadora y prensadora de las ideas, ese círculo de hierro, que consigue que la cabeza adquiera el tipo común, la estrechez normal. Los vuelos los chafa desde luego, y en ese papel, con un punteado de papel de música, que sacan de la parte que se impresiona hay un poema abortado, algo así como el ritmo interior de la cabeza. 
 Ya que la policía nos obliga a dejar la huella dactilográfica, no dejemos voluntariamente esa huella de lo que no puede ser objeto de medición. 
 Cuando enjaula la cabeza el conformador, los pájaros de los pensamientos se ponen tristes, y se callan, y se suicidan. Cuando el sombrerero coja el conformador y tome el ademán de iros a cazar la cabeza, huid, aunque os dejéis vuestro sombrero y el bastón apoyado en una silla. 
 El conformador es como la talla: que después de haber pasado por ella, y si el sargento se ensaña con vosotros bajando el índice de madera que aprieta la estatura, ya no creceréis más. 
 Esa camisa de fuerza para las cabezas, ese ridículo sombrero enrejado, ese falso sombrero de género medieval, debe ser el odio de los poetas, de los soñadores, de los rebeldes, cuyas iniciativas malogrará si logra taladrar esa blanca reproducción del pensamiento que sale llena de agujeritos.


De Ramón Gómez de la Serna que me ha descubierto sus Disparates. 



20/4/26

Nefelocoquigia carnívora.

 Perezoso, miraba las nubes mientras  estaba tumbado y apoyaba los pies en la barandilla. Aquella tenía forma de cabeza de caballo, la otra forma de perro salchicha, había una que se parecía a mi tía Micaela . El viento soplaba despacio, hacía y deshacía las nubes a su antojo. 

Una con forma de cocodrilo avanzaba lentamente por el valle. Se acercaba poco más tarde, invariable en su figura. Desperté cuando sentí un fuerte bocado en el pie izquierdo. La nube retrocedía llevándose mi pierna.

11/3/26

La conozco.

 La conozco. No sé de qué. Será del trabajo. La conozco y ella me conoce. Nos hemos sentado frente a frente y no paramos de mirarnos. ¿De qué coño la conozco? Por que quiero ir y decirle y... yo creo que ella también lo piensa. Y un gintonic lleva a otro. Ella bebe esa bebida que antes era el Nestea. Tres llevamos cada uno. Cada cual en su mesa, con su gente, charlando y, de vez en cuando, mirándonos. Y hay algo... 

Se levanta para entrar en el bar, la sigo. La llamo y le pregunto. Nosotros nos conocemos ¿verdad? Tenemos algo pendiente y ella asiente. Me sonríe y me habla por fin. No bebas mas si vas a a coger el coche me dice. Y entonces la recuerdo: la agente que me multó el martes. 

9/3/26

Lunes Off

 Me he empeñado en que hoy no sufriría el lunes. Para ello me acosté tarde, he dormido muy bien aunque me haya levantado a las cinco de la mañana. En el diario solo he leído las noticias buenas, lo he acabado pronto y he vuelto a releer las noticias de rugby del domingo. Me he sentado para desayunar y me he dado un capricho con taquitos de jamón. El trabajo no ha sido complicado y me ha dejado tiempo para disfrutar de otras cosas. He vuelto a casa pronto y he dejado pendiente una cerveza con los compañeros. No tenía ganas de cualquier comentario de trabajo. Ya había acabado y ni un segundo mas dedicado a la estación. 

En casa se ha comido estupendamente, ni he tenido que preparar el almuerzo por que, como si fuese fin de semana, ella estaba en casa. La siesta corta y un paseo para tomar el sol que se ha dejado asomar poquito tras las nubes. 

Ducha y lectura. 

Cena y blog. 

Peli en la cama. 

¿Cuándo me llegará el lunes de esta semana?



3/3/26

De hijos

 Pesa.

Y cada año pesa mas.

Y yo estoy mas viejo.

Y él, mas grande. 

Ya no hay canguro que lo sostenga.

Ni espalda que lo lleve.

Pero sigue pesando 

Con cada problema que encuentra

Mucho

Mucho

En el corazón. 

11/2/26

La distancia justa para no verlo todo.

 - Deberías ponerte gafas. Cada vez ves menos. 

- ¿Que necesidad hay? ¡No sabes lo güena que está la gente a esta distancia con su poquito de miopía! Sin escucharlas, sin imperfecciones. Solo desde el deseo. 


Bubo dixit. 


1/2/26

En la barra.

Brillos en el abrigo.
Ya no quedan en su cara
pero el escote parece decir lo contrario.
Tetas operadas 
con ganas de salir al mundo.
El cuello aún 
no pasó por quirófano 
pero sus uñas tienen 
una manicura perfecta 
arreglada después de cocinar
de acariciar sin prisas 
o masturbarse con El Turco. 
Botas hasta la rodilla y
minidalda por el muslo. 
Diez ojos, 
todas las miradas de su alrededor 
son suyas cada vez que cruza las piernas. 
Disimulando para el resto
del bar. Por que esos ya
los conoce. Y ella hoy
quiero algo nuevo. 
Como el tipo que escribe 
en servilletas de bar, 
el mismo que no le quita ojo 
ni a su escote, ni a sus piernas.  

31/1/26

De artículos varios.

 - ¿Qué lees? - Le pregunta ella mientras vuelve del baño y se coloca la camisa que él había dejado tirada en el suelo. 

- Un artículo sobre la pareja. La confianza, el respeto, el diálogo y la importancia de hacerlo juntos. Ven. -Le dice meloso mientras abre sus piernas dejando entrever una nueva erección. 

Ella se acerca, se coloca encima de él y le quita el móvil arrojándolo al sofá que hay al lado de la cama. 

- ¿Y, no sería mejor que lo hicieses en tu casa esta noche?



10/1/26

Las leyes.

 Las leyes son como una telaraña: si algo inofensivo e insignificante cae en una, queda atrapado firmemente; pero si lo que va a parar a ella es grande, rompe su red y escapa. 


Anacarsis (sobre 600 a.c).