28/9/16

Contradicciones.

Me encanta que seas una persona llena de contradicciones. Solo tengo que esperar uno o dos días para que me des la razón. 

Bubo dixit.

27/9/16

Equívoco.

Suena el teléfono. Aún es de madrugada. Un número enorme que no distingo en el teléfono me hace cogerlo. Ni si quiera me da tiempo a aclarar la voz y contestar cuando empieza a hablar.
- Marco, soy Natalia, necesito que sea hoy. Te espero hasta que amanezca en la escultura del centro, donde me pediste. 
Y colgó. 
No me dio tiempo a decirle que se equivocaba. Que yo no era el tal Marco. Que ni si quiera estaba despiesrto cuando sonó el teléfono pero... esa voz... Era imposible colgarle. Senual, enérgica, una mujer decidida pero equivocada. 
Vuelvo a tumbarme en la cama. Mejor dormir, ya se dará cuenta de su error. O volverá a llamar y entonces si me dará tiempo a decirle que se equivoca. Pero esa voz... Hace frío y seguro que va a estar esperando al imbécil de Marco que ni  siquiera sabe que la ha llamado. Toda la noche en la intemperie, sin dormir, con este frio...
Y no me queda otra que vestirme, salir de casa con mas pena que gloria, vestirme y colgarme el chaquetón mas gordo que hay en casa. Cerca de la escultura distingo una figura, camino hacia ella, no faltan dos metros y lanzo una pregunta: ¿Natalia?
Entonces, como antes con el teléfono, sin dejarme contestar e igual de equivocada, me dispara. 

23/9/16

HACER.

Al final la cosa está en hacer. Da igual, lo que sea, pero hacer. A ver... que el baño parece que pide una capa de pintura pero es que ahora... ¡Pues no! Compra un bote de pintura plástica, una brocha y empieza quitar muebles de encima, espejos, recoge la cortina de la ducha, esconde el peso y una vez que esté el baño desangelao empieza pintar. ¿Que es lo que ibas a hacer? ¿Ponerte a leer blogs? ¿ver una película? ¿hacerte otra paja? ¡Anda coño! Ya tendrás tiempo cuando te canses de sentarte y hacer todo eso, mientras tanto haz. Haz algo. ¡Haz lo que sea! Empieza un curso de inglés, corre seis o siete kilómetros, que al menos sin que sea por calor. Ve a comprar, lija la puerta que está pidiéndolo a gritos desde hace años, ordena el armario... ¡Si tienes cojones te metes en la habitación de los locos y empieza a tirar toda la morralla que tienes! El caso es hacer. No estar parado. No pensar (mucho). Hacer y a ser posible algo provechoso. Será por tiempo, será por falta de cosas. 
Por que si no haces... Si no haces algo morirse de asco es una opción. Y de momento me niego a que sea la opción que quiero hacer. 

P.D. De hecho. Hasta me están volviendo las ganas de escribir. 

18/9/16

Domingo tarde.

Sin lugar a dudas, cada día lo llevo peor. ¡Una entrada! Una entrada para el mes de septiembre. Eso si, con la foto de Margot. Que ella sola ya vale por tres o cuatro post de estos chorrosos que me marco de vez en cuando. Podría contar mis vacaciones pero la verdad... No son para contar. Mis vacaciones han sido un puntito penosas. Podría contar que llegué con mucha ilusión a Córdoba el mes de septiembre, pero después se ha ido diluyendo con mas facilidad que un hielo en el cuarto whisky. Que me ha dado tiempo a viajar, sin hacer vilguerias, y por fin ver el Cascamorras, los encierros de Jerez del Marquesado. Que los viajes, aunque sean en plan formalito me dan media vida. Podría contar algo así pero... Pero hoy no doy con la tecla. Será que entre una cosa y otra las responsabilidades me están pesando mas de lo que me gustaría. Que lo peor es que no puedo quiero dejarlas de lado. Será que me estoy haciendo mayor y este blog empezó como una forma de perder la vergüenza, de contar lo que no me atrevía. Esas cosas que pasaban, o soñaba que pasaban, y no eran para contarlas al vecino. Solo para dejar memoria en algún sitio donde pudiese localizarlas y reírme pasado el tiempo. El Café del Búho, para ser un blog, un twitter, que nadie lee, lo conoce mucha gente y eso hace que cada vez me ponga mas trabas. Me jode, por que el problema no es el blog. ¡El problema lo tengo yo, coño! Que, a ver, si voy pregonando que los pensamientos de la gente me deben dar igual, pero luego voy y me salen entradas que no me aclaro. Bueno... y eso cuando salen. Esta mañana tenía una idea buenísima. ¿Sabeis donde está? En la mesilla, se debe haber caído desde mi cabeza al suelo, rondando la mesilla, las pelusas bajo la cama, ahí, junto con un bolígrafo azul que no encuentro, algún pañuelo sucio, y papeles de pictolines debe andar esa idea. Quizá un día salga en un #TocaLimpieza, o en la próxima pintura de habitación aparezca sin venir a cuento. Quizá esta noche vuelve a subir y me martirice sin dormir durante una hora, con suerte seré capaz de dejar apuntado algo en una libreta y al menos al día siguiente pensar que vaya mierda de idea me rondaba la cabeza. Pero ahora mismo solo pienso en que era genial, que me tuvo en vela casi una hora y no fui capaz de escribirla. Y lo peor... que estoy desarrollando una entrada de blog pesima de algo que no tienen ni pies, ni cabeza. 

Hoy es domingo. A estas horas debería estar con mis padres tomando un helado o acompañándolos a misa, (cosa que me hace poca gracia pero si a ellos le hace ilusión... ¡Ni se plantea!) Mi nene, mi nene cada vez es menos nene, ha salido en autobús para irse con su madre. Mi caja de cerillas, leer mi piso, se vuelve a hacer mas grande. Y lo peor... menos recogido. Es domingo, y como buen domingo por la tarde, es uno de esos momentos para plantearse la próxima semana, el próximo mes, un buen domingo para mirar al futuro y confiar en que la vida no es tan asquerosa como podemos pensar. 

8/9/16

Margot.


La he vuelto a ver. Con su aire infantil y esa pose de borrachera/resaca diaria. 
La he vuelto a ver. Golpea como siempre, con la fuerza de un gorila defendiendo terreno. Con una mirada que pide a partes iguales una suave caricia en la mejilla o una bofetada a manos llenas. 
La he vuelto a ver. 
Y sigo enamorado. 

31/8/16

31/08/2016

¿Como no iba uno a tener ganas de volver de que llegase el primer día del curro si no habían trancurrido dos horas del día y estaba uno entrelazado en la cama con quien quiere, si la bicicleta parece mas liguera, si por fin me he tomado un café decente después de quince días, si el periódico no admite prisa...?


Pues eso... Que ya os leo, que me he perdido estos días pero espero recuperar un poco los post, tanto los vuestros como los míos. 
Nos leemos. 

12/8/16

Vacaciones (bien o en familia.)

Estoy chungo. Yo a estas horas debería estar dando botes de alegría. Me falta muy poco para coger vacaciones y mandar el curro a tomar viento fresco hasta el día 31 de agosto. El caso es que no me encuentro. (Así, sin bien, ni mal, ni adjetivos.)  Tengo la sensación de que ahora mismo no soy yo. No se si raparme la cabeza tendrá algo que ver. La verdad es que ahora mismo lo que mas echo en falta es mi pulsera de cuero. Se ha roto y hasta que no encuentre una que me guste... me falta algo en la muñeca. Tampoco tengo mi búho en el cuello. Después de cuatro años el metal se ha abierto. ¡A tomar viento! Me he cargado una filigrana del roce. Luego está que eso de las vacaciones... pues que no. Que uno aún piensa en vacaciones como ese periodo de descanso, donde no hace nada, o hace lo que quiere, y se harta de leer, de ver películas, de tomar cafés y copas en los pubs y valgas en los chiringuitos. Las vacaciones buenas son esas que te vas a la playa con una toalla y, todo lo mas, un libro. ¡El resto sobra! Pero resulta que este año, y ya llevo varios, el resto es lo importate. Muchas responsabilidades en estas vacaciones. Y a mi siguen sin gustarme las responsabilidades. (Otra cosa es que las asuma y las lleve lo mejor que pueda.) Me dejo muchos pendientes en Córdoba y me voy con la sensación de que no termino nada. Que esto es un parón de emergencia, uno de esos que te obligan a dejarlo todo por que la vida no puede continuar si no lo terminas. ¡No! No parecen vacaciones. 
Intentaré desconectarme de todo esto, de correos, de blogs, de redes sociales, hacer las vacaciones de antaño. Solo familia, (de la que quizá termine un poco harta con lo que me gusta), paseos, e intentar llevar el mundo de mi gente sin que me sobrepase. Si veis que no hay ninguna entrada hata septiembre... es que me he decidido por la vía rápida. 

10/8/16

Test de personalidad.

En los últimos días hemos estado entretenidos en casa, vía whataspp, con este test. 

- ¿A que no sabes que me ha salido a mi?
- ¡No lo voy a saber? Tu eres NFP de todas todas. Lo que no tengo claro si I, o E. Pero NFP, seguro. 
- ¡Si! Del tipo I. Y tú.
- Lo mismo pero del E. 

El caso es que para ser familia nos parecemos en algunas cosas pero cada uno tiene tendencias. Es lo que tiene la personalidad, cada uno lleva sus derroteros. El mío... ¡Ya sabeis! ENFP. ¿Que qué es eso? Pues aquí teneis el test. Y ya me contais. 


Que por cierto, el otro día estaba echando de menos esos memes donde se preguntaban tonterías y mira por donde cae esto. 

2/8/16

El descanso.

Por fin consigue sentarse. En una mano lleva una cerveza, en la otra un cigarro. Deja cerca el cenicero. Respira profundamente, como si quisiera echar de su cuerpo a algún demonio. Da un corto sorbo al botellín de San Miguel y entonces si… Se recuesta en el sillón.

No es consciente de cuando respira pero si que cuando exhala que lo hace pausadamente, recreándose. Nota entonces como el pie izquierdo, el que tiene apoyado en el suelo le pesa. El otro pie lo tiene colgado en brazo del asiento. Deja el cigarro en el cenicero y vuelve a dar un sorbo a la cerveza. Mira hacia el frente durante unos segundos sin ver la mesa, ni la estantería, ni el aparador con la televisión, solo un hilillo del humo. Recuerda que el cigarro se consume a su lado e intenta cogerlo. La mano también le pesa. Como si la sangre se fuese convirtiendo en plomo y ralentizase sus movimientos. Prefiere descansar el brazo en vez de pelearse con él para buscar una calada del cigarro. Además le gusta ver como el humo se disipa en su salón.
Vuelve a ser consciente de su respiración. Tranquila, saboreando el aire con su poco de humo. Cierra los ojos. Se lleva la cerveza a los labios y al hacerlo la mano modifica ligeramente la pose del pie derecho. Nota un cosquilleo, como si la tela del pantalón se hubiese unido al tapizado del sillón. Y entonces decide dejarlo igual que estaba. Como quien se arrepiente de un dar un tirón a un geranio que está agarrando.
Pasan los minutos. Sigue mirando sin ver. El humo ha dejado de subir al techo del salón y el cigarro se ha terminado de consumir en el cenicero. La cerveza se está calentando en la mano sin haber dado mas tragos.
Es la hora. El móvil suena. Es la hora. Avisa que tiene que salir. Es consciente del sonido. De cómo vibra anunciando su marcha pero las piernas no le obedecen, las manos están anquilosadas en el sillón. La respiración pausada de antes ahora se torna un estertor tras otro. Consigue mover la pierna derecha que cae al suelo como un tronco viejo. De paso arrastra la otra que solo cede unos centímetros. La mano derecha nota de nuevo el botellín y se esfuerza en llevarlo a la boca. La entrada de líquido parece hacer recuperar al cuerpo su textura. Ya no es el anexo del sillón, empieza a diferenciar las partes. La respiración vuelve a ser pausada pero profunda. Incorpora la espalda alejándola del respaldo. Ahora mira y ve. La mesa, el aparador, la televisión. Sus manos le pertecen. Exhala una bocanada como queriendo ahuyentar los diablos que tiene. En sus venas vuelve a correr sangre.
Para el despertador del móvil. Recoge el cenicero. Da un sorbo a la cerveza y la acaba. Ha conseguido salir de la maraña del sillón quizá mañana no tenga esa suerte.

27/7/16

Esto no es un post.

Si yo tuviera una escoba
cuantas cosas barrería. 

Lo primero es escribir. Da igual lo que hagas, escribir. Es la regla básica de un ¿"escritor"?. Bueno... si lo usamos como: persona que escribe quizá entre dentro de la definición. Pero... ¿De que coño escribo? Estoy delante del ordenador, durante un minuto he tenido los dedos como me enseñaron cuando iba a clases de mecanografía usando el "Método Caballero de Mecanografía". El meñique izquierdo en la letra a, el meñique derecho en la letra ñ, Que harto terminé de "poiuy". Cuantas clases me salté para jugar a baloncesto, para fumar cigarros a escondidas, para tomar una copa de vino. ¡Si! En aquella época una quería ser distinto y fumaba Celtas y bebía vino. La cerveza era para los jóvenes y yo quería demostrar que sabía algo mas que el resto. ¡Siempre lo he dicho! Tengo gustos de viejo: Tabaco fuerte, vino y además me gustan las mujeres, ¡todas! Eso solo se sabe apreciar con los años. Cuando eres joven te gustan las chicas de tu edad, después las mayores, luego las jóvenes. Solo cuando eres mayor y tienes una perspectiva muy amplia de la edad es cuando empiezan a gustarte todas las mujeres. No te fijas en el físico, si no en sus ideas, en su cabeza, en sus sentimientos. 


Vuelvo a quedarme en blanco. Despúes de esta parrafada en la que me sale un pensamiento antiguo, mas o menos reciclado, los dedos vuelven a ocupar su lugar. El meñique izquierdo en la letra a, el meñique derecho en la letra ñ. Y las manos se quedan inmóviles en el teclado. ¡Me niego! Aunque tenga que volver a repetir que no tengo ideas, que cada vez me cuesta mas escribir, voy a seguir con este post. El inicio: Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barrería, viene precedido por el "Descubrimiento Semanal" de Spotify. A saber que habré tocado para que salga esa canción. El caso es que lo he usado para empezar una entrada que, de por si, ya está hecha. Está escrita en el cuaderno de búhos que me regaló mi hermana. Ikea lo sacó hace un tiempo y es lo que tiene. La gente que me quiere ve un bichejo de esos y se acuerda. La casa está llena de esos pajarracos. (No quería poner "pajarracos" pero he empezado a buscar el sinónimo que me hubiese encajado y los dedos se han vuelto a quedar parados. ¡No! Se queda con pajarracos.) Los puedes encontrar en la cocina, en el baño, en las habitaciones... En cualquier rincón. Me gustan los búhos. Me gustan las rapaces (esta era la palabra que quería) pero desde que era pequeño y uno (era una lechuza pero a mi me dijeron que era un búho) anidaba en el campanario de la iglesia de San Juan De Dios... pues eso, que me acompañaba con cinco o seis años con su ulular casi toda la noche. Después... después hubo que buscar un nombre para juntarnos en casa y el "Café del Búho" se quedó como ese espacio de reunión. Mas o menos es lo que siempre ha sido este blog. Un lugar para ir, para soltar mis chorradas, y si alguien entraba se podía encontrar algo agradable, a veces no tanto, (ha tenido etapas muy chungas este blog, y esta tampoco es un ideal.) Y ahí sigue. Lo mismo que yo, empeñado en hacer una entrada que ni es entrada ni es nada. Solo una cabezonería para seguir escribiendo. 
Spotify se está portando. Días de vino y rosas de La Trampa suena de fondo. Quizá es una buena manera de acabar un post que no suelen durar mas de diez o doce lineas. ¡Si! Creo que por hoy esta bien.