28/5/10

Chips padre.


Estoy volviendo a instalar la función padre en el cerebro. Durante la Feria y los conciertos he estado usando programas de entretenimiento para hacer más llevadero el scandisk y el defrag que se estaba produciendo en mi cabeza. En estos días, navegando, tres aplicaciones se han colado, han sido muy divertidas, me han hecho sentir mejor y no han dejado huellas, pero, por si acaso, las borraré completamente. Ahora solo me queda esperar un tiempo, resetear para que todo esté en orden y arrancar en cuando salga del trabajo. Hoy la multifunción va lenta, pero bien.

26/5/10

24/5/10

El retorno de los nómades.


Durante sus orgasmos algunos se sienten
cabalgando los vientos, otros atravesando
fuegos y otros atravesando oceanos.
Otros escuchan rapsodias bailando en el rojo
del arcoiris.

El retorno de los nómades. 
Lía Schenck

22/5/10

Espumita

Llevo tantos días en la estación que ahora cuando llego a casa hasta el agua me sabe raro. Pero ya se que tengo que hacer. He puesto un poquito de fairy en cada vaso, ahora si… ahora todos saben igual.

21/5/10

Chihuahua.


Una vez me hice amante de los reptiles. Durante una hora hablé como Félix Rodríguez de la Fuente solo para impresionar a una discotequera de pueblo. En su habitación tenía una serpiente que hacía juego con sus sábanas. Un bicho asqueroso, la serpiente digo, la tia… tenía su punto. Nunca más la he vuelto a ver. Pero es un recuerdo que tengo de las cosas que hace uno por echar un polvo. No es algo de lo que me sienta orgulloso.
Ayer, después del festival de blues, durante media hora sostuve en mis manos a un chihuahua feo del copón que se llamaba Pinky. Después a quien estuve manoseando fue a Rosa, su dueña, pensaba que sería más divertido pero pocos polvos he echado con menos ganas. ¡Que tía más imbécil! Y lo peor es tengo un olor en las manos que me revuelve el estómago. No sé si es del chihuahua… o de la tía.

20/5/10

... que lo es.

No es que sea Mayo, que lo es.
No es que haya concierto de blues, que lo hay.
No es que huela a feria, que huele.
Es solo que amargarse estos días... es insalubre.
Además ¡coño! Ni siquiera me desgraba para la renta.

16/5/10

La Alhambra.

Llegó por la tarde. Una de esas señoras morenas, agitanadas, con un escote donde cogen desde escapularios del gran poder hasta navajas albaceteñas. La atendió Miguelito con una pregunta al uso para estos casos:
- Buenas tardes ¿Que desea?
La señora colocando su pecho en el mostrador de información y mirando a Miguelito con cara de madre le contesta:
- ¿Ondestaelautobusdelaalhambra?
- ... ¿? ¿La Alhambra?
- Si ¿ondesta? ¡Eldelasochoniño!
- ¿A la Alhambra? ¡No! Había uno a las siete pero para Granada. Ninguno va a la Alhambra.
- ¿Comoqueno? ¡Yotengoelbilletepalaalhambra! ¡Alasocho!
- ¿Me deja ver el billete?
Entonces la señora se mete la mano en su escote hasta el codo y saca un billete de autobús calentito, calentito. Se lo pone a Miguelito en los ojos y le vuelve a preguntar.
- Ves... ¿ondestaelautobusdealambra?
- Si... en la dársena 23, para La Rambla.

14/5/10

Paseando por la Mezquita.


Pensaba una noche a solas
Si yo llegaría al cielo
paseaba por la mezquita
estuve un tiempo en silencio

Y mi cuerpo destrozado
lleno de ira y desprecio
por tantas humillaciones
que hacen pasar por el tiempo

Nos unimos en silencio
con una esperanza nueva
de resurgir en el cielo
unida nuestra bandera

Y mi cuerpo destrozado
lleno de ira y desprecio
por tantas humillaciones
que hacen pasar por el tiempo

Medina Azahara



...de almas, piedras y esperanzas.

  
   Guardó parte de su alma en una piedra plana. Se descalzó y se acercó a la orilla mojándose el pantalón. Con toda su fuerza la arrojó al mar, saltó cuatro veces. El mismo número de lágrimas que salieron de sus ojos. Se humedeció la cara con el agua salada para no distinguirlas. Las próximas horas serían duras. Se tumbó y comezó a calzarse. No se preocupó de limpiar la arena de su pies. Solo sería un momento, unas horas. Con paso trastabillado entró en el pub sabiendo que sería la última vez.
    Nunca recuperaría esa piedra, pero tenía la esperanza de que alguien se la volviese a entregar, quizá en otro en lugar..., quizá en meses..., en años. Quizá incluso... una piedra parecida con otro trozo de alma que se ajustara a la suya.

La Tarea

¡¡Me cago en la hostia puta!!
¡¡Me cago en el copón divino!!
¡¡Me cago en los muertos de todos los gilipollas que saben una mierda pero predican un huevo!!
Me joden por que toda eso que predican, de lo que no tienen ni puta idea es lo mismo que decía yo antes. A ver ¿quien coño de lecciones de economía cuando tu sueldo es una mierda? ¿cuando tienes que pagar hipoteca, luz, comunidad, comida, familia? Por que claro..., tú con veinte años y mil euros eres la polla, pero con treinta y pico estás un poco más allá de la polla, algo así como la última mierda. Y si las lecciones fuesen solo de economía, pues mira.. .bien venidas sean, pero si encima te predican sobre como llevar una familia... ¡Jodete! ¡A mi!
¡¡Me cago en los asociales que viven como dios!! ¡¡Follan como putas!! Y me dan una envidia del copón.
¡¡Me cago en sus putos muertos!! No, eso ya lo he dicho antes. Pero lo vuelvo a decir, ¡que coño! Para eso está el blog, para poner lo que me salga de la polla. Para desahogarme y no darle una hostia a alguien. Para centrarme y seguir mirando la tarea que trae el peque, que parece que cuando acabe el curso tiene que hacer una obra de ingeniería con todo lo que trae, o para no pensar en lo que estoy deseando escribir por que si no... entonces no será en los muertos de nadie, entonces será en los míos.

Por si acaso... Curro, ¡cabrón! No me vuelvas a llamar para ponerme los dientes largos desde tu casa perdida, mientras estás de copas con cualquier penca y, por su puesto, no me digas como tengo que llevar a Rafalete. Si no... la hostia te la llevas y encima ibas a tener que pagar los whiskys.

12/5/10

Ella dibuja.

Ella dibuja nubes con sus manos. Consigue que cojan la forma que desea solo moviendo sus dedos. A veces tambien acaricia a un perro, un gato, o calma a un caballo pasando sus yemas por el hocico. 
Ella dibuja sueños con su voz y solo cuando duerme les da la forma que quiero encontrar.

9/5/10

Camisa de rayas.


Ahora, cuando me pongo la camisa roja, esa de rayas, casi ni me acuerdo de la sangre que puede empapar. 

6/5/10

L.E.

Me he enamorado varias veces. Hace años de una que solo con quitarse un guante me dejó medio tonto. (El otro medio lo estoy completando.) Después, que edad más mala aquella, de una tipa montando un caballo en la playa. (Esta me costó una bulla no hace tanto.) Luego de  una cantante con nombre de marqués cabrón. (Dios... que culo.) Mi primer salvapantallas de ordenador fue de otra cantante, que termino muriendo por culpa de un poli catalogado como arma letal. Las modelos me llegaron tarde pero cuando he visto a Linda... no he podido evitar ponerla en el blog.




(Dice que este es el último que fuma. Niña... te espero en la cama cuando lo acabes.)


(Linda Evangelista. Desgraciadamente la foto no es mía, ni mi cama. ¡Coño! Me parece que ni si quiera fuma habanos.)

5/5/10

Imprescindible?



Para mi el sexo no es imprescindible, pero al menos una o dos veces al día...

MGA.

¿Esto es Sexo Tántrico?

Noir

Llevo dos días en los que me estoy poniendo pujo de chocolate negro. Después me saldrán granillos asquerosos. Va a ser cierto eso de que hay cosas para las que no tengo edad. Si me preguntan diré que me mato a pajas. Es más creible. Total... ciego ya estoy. Y es que para el chocolate negro no hay nada como un copazo de brandy.

2/5/10

Rita.

Era solo cuestión de tiempo que Rita volara. La enseñé a desplegar sus brazos a aterrizar dulcemente, a dar ese liguero impulso que la haría planear. Lo que no esperaba era que se fuese sin decirme siquiera adios.
Mi mamá fue la única que la vio. Me explicó que lo hizo como yo le enseñé, que incluso atrapó a algún insecto entre su boca. Y que no podía guardarle rencor por marcharse sin despedirse. Al fin y al cabo… era solo una tortuga.

1/5/10

Café...

Ni si quiera ha sido una discusión. Pero el aire se espesa.
- Voy a preparar café -  le digo.
Es solo una excusa para no seguir hablando. No vuelvo al salón. Poner el café es algo mecánico pero déspues me entretengo mirando la cafetera. Voy descalzo. No la escucho llegar pero no me austo cuando me abraza por la cintura. Noto su cabeza en mi espalda. Me giro. Sus ojos brillan y nos abrazamos. ¡Esta tan guapa cuando sonrie! Se apoya en las puntas de sus pies y su boca busca la mía. Sin prisas... El café está subiendo. Me gusta ese olor, el color de la crema encima del negro amargo. El sabor de su labios, de su cuello...  quedarme entre sus brazos un rato....
Los problemas se diluyen como el azucar en la taza.