29/1/15

Saulo.

Era el escritor más pesimista que he conocido. Todos sus personajes terminaban colgados de una viga, o desángrandose en una bañera, con suerte alguno se levantaba los sesos de un balazo. Durante años su escritura fue a peor. Suicidios colectivos, asesinatos multiples...  En sus libros todo era difícil, todo menos el final. Terminó tan deprimido que un día él mismo decidió bailar colgado de un techo de hotel barato. Lo había planeado cientos de veces, lo había escrito pero cuando se colgó con un nudo corredizo todo fue al traste. El nudo no apretaba lo suficiente, la cuerda se rompió y al caer se torció uno de los tobillos. La cartera que guardaba se quedó al pie de la cama. El dinero que había en ella se desperdigo en el suelo. Parecía tan fácil cuando él escribía y ahora que quería ponerlo en práctica...
Se levantó, cogió la cartera y se dirigió al primer supermercado que encontró. Compró vino, un cuaderno y empezó a escribir. Todo parecía alegría. Todo menos su nombre que ya estaba asociado a la mezquindad. No sería difícil cambiarlo. Sería como el renacimiento de aquel apostol a una nueva vida. Se llamía Paulo. Paulo Coelho. 

28/1/15

La mujer madura.

"Yo tendría entonces dieciocho años y seguía perdidamente enamorado de Liona y rabiando por abrazar a cualquier mujer cuando, un día, en una ala desierta de la biblioteca de la universidad, me encontré a solas con Margit S., una estudiante que después sería campeona de tenis. Bromeamos, nos besamos y nos acariciamos. Era una morena atractiva, de labios y pezones rojos que abandonaba a mi boca, pero fue en vano que yo le pidiera que fuera conmigo a algún sitio. «Ya basta. Ya basta», repetía. No tenía tiempo y, bruscamente, se marchó. El aroma y el sabor de sus pechos me había mareado. 
Pocas veces había sentido por una mujer un deseo tan desesperado. Tenía vahídos. Ella
había levantado una tormenta en un océano de anhelos: yo sentía cómo la sangre me subía al cerebro en oleadas y luego se precipitaba hacia abajo. Sentado a mi mesa de lectura, me masturbé rápidamente. De todos los hijos que hubiera podido tener, pocos habrían sido tan robustos y tan llenos de vida como el que habría engendrado en aquel momento; las palmas de las manos se me llenaron de semen a rebosar. Y mientras pensaba qué podía hacer con aquello, Margit S. volvió y me dijo que había cambiado de idea, que su tía había salido y podíamos ir a su casa. 
Hoy le habría confesado lo que me había pasado y seguramente habría parecido gracioso, e incluso halagador, pero en aquel momento estaba tan avergonzado y temeroso de que pudiera acercarse y ver lo que tenía en las manos que, secamente, le dije que prefería seguir leyendo, que había vuelto a coger el hilo. Sus ojos se dilataron, dio media vuelta, se fue corriendo y se convirtió en mi peor enemiga. Desde entonces, la masturbación me ha parecido una oportunidad perdida."

de Gilian Charters.
Del libro "En brazos de la mujer madura" de Stephen Vizinczey.

Quizá este libro me llego con mas años de los que tocaban... pero nunca tarde.

24/1/15

Dieta


Consiguió ser una persona más feliz 
cuando perdió cinco kilos de responsabilidad.

21/1/15

La medicina.


Ha seleccionado la misma noticia de cuatro periódicos distintos. Las coloca una encima de otra y va haciendo recortes lentamente. Después, con sumo, cuidado hace bolitas de papel diminutas. El niño lo mira con asco desde del sofá. Hoy no tiene clase. Un altercado en el colegio lo ha dejará en casa una semana. Parece que llora. 
El padre se acerca. Y le ofrece los trozos. El pequeño, un adolescente ya, hace mohines para no tomarlos. 
- Venga vamos. ¡Es por tu bien! - Le dice apesadumbrado.

Y el niño empieza a tragar las noticias. 


P.D. Es la única manera que conoce de curar la estupidez. 

19/1/15

Puertas abiertas.

Abrió el armario. Metió sus manos entre la ropa y las apartó a los lados. Con los nudillos golpeó la tabla trasera. Un mosntruo ojeroso abrió el tablón que se sujetaba con una cadenita. 
- ¿Siii? ¿Que desea? ¡Es domingo! 
- Buenos días. ¿Conoce la revista Atalaya?

18/1/15

Je suis Bubo. (Y ni siquiera me entiendo.)

Esta entrada está escrita dos días después del atentado al Charlie Hebdo. La escribí, más o menos, del tirón. Después, cuando tocó darle a "Publicar"... No fui capaz. Se quedó, como muchas otras sumando borradores. No es una entrada típica de este blog, de hecho no era para este blog, y creo que no la publicaré en el otro pero no quería dejarla en limbo de la blogosfera recordándome que soy lo bastante cobarde como para no expresar algo que pienso. Aunque a veces no guste. 
Curiosamente el Papa, si el del Vaticano, también solto algo parecido poco después. 


Un tipo dibuja un símbolo y lo "prostituye". Quizá es la manzana de apple con un gusano. Puede que un cerdo con la camiseta de tu equipo este siendo sodomizado por otro del equipo contrario. Quizá la viñeta que ha hecho se parece a algún familiar y, ¿quien sabe? Lo mismo el dibujo es clavadito a tu madre y está de rodillos haciendo una felación a un congoleño con una polla descomunal que le echa unas monedas. ¿Lo imaginas? Puede ser un dibujo divertido. ¿O te has imaginado a tu madre y ya no te lo parece tanto?

Desde luego cada uno tiene unos valores y los míos no dan ni siquiera para enfadarme mucho. Pero claro... todo el mundo no es igual. Y si tú envías un mensaje, no todos lo entienden. Seguro que alguna vez has escrito algo y se ha malinterpretado. Ha faltado una coma, o el símbolo del whatsapp parece que es una sonrisa falsa y resulta que el otro ve una cara de ira. ¿Que pasa entonces si no se entiende bien el mensaje? Y lo peor. ¿Qué pasa si hay gente que reacciona mal? En circunstancias normales puede que con un: "lo siento", salvemos la situación. Pero escasea el sentido del humor, o no se tiene ninguno respecto a algunas cosas. 
Hay gente que tiene otros valores distintos a los nuestros. Y quizá los mensajes los lanza de otra manera. Puede que no pongan una demanda como haría el vecino de enfrente, quizá no se dediquen a escribir en un blog para dar a conocer que se han ofendido con una viñeta, y si... ¿y sin son de estos tipos radicales? De esos que en la discoteca les das un golpe sin querer mientras bailas y sin mediar palabra de lanzan fuera de la pista con el ojo a la virulé. Y... ¿y si son todavía peores y son capaces de matar pensando que han sido ofendidos? No hace tanto por mucho menos en España el honor era algo tan valioso que un porquero podía ensartarle medio palmo de estocada a un hidalgo solo por reirse de él. ¡Lo matarían después, claro! Pero la gente entendería que defendiese su honor. De eso no hace mas de doscientos o trescientos años. Y aún siguen quedando personas que serían capaces de algo así en este siglo. Seguramente el porquero estaba enviando un mensaje al hidalgo, uno de esos que tienen un código difícil de entender, algo así como: "Conmigo no se juega". Y desde luego no se jugaría más. El porquero tendría dos opciones huir o morir.

Tres radicales han entrado en el Charlie y han disparado asesinando a doce personas. Creo que el mensaje que mandan está muy claro. Otra cosa es que queramos entenderlo. No nos conviene. Si hiciesemos caso, además de perder el sentido del humor, empezaríamos a perder la dignidad.

No me gustan las viñetas de Charlie, creo que son ofensivas y provocadoras. No me gustan. Pero defiendo la libertad que tienen de publicarlas. Eso si, también hay leyes en Francia y seguramente esas mismas leyes condenarían esas viñetas. (Aquí el Jueves ya se llevó algún que otro rasponazo.) Pero hay gente que tiene poca paciencia, mucha celeridad en impartir, lo que ellos llamarían, justicia. Y eso, por mucho que quieran... ¡Siempre es condenable! En todas las culturas y religiones.

15/1/15

Confesiones.

Coincidimos en la escalera y entonces me besa. Es un beso furtivo, buscándome la boca. Su hija Carmina, que siempre la acompaña, suele mirar para otro lado y después se disculpa. Dice que le recuerdo a un antiguo novio. Que ahora su cabeza está más en sus veinte años que en los ochenta que sobrelleva. Que a veces es difícil que recuerde a sus nietos, pero recuerda el precio de la toquilla que compró antes de casarse.
Hoy la he acompañado hasta el piso y mientras esperábamos que Carmina subiera me ha confesado que es mi hija.

8/1/15

Contar hasta cien.


Se querían pero aún no estaban seguros si serían la pareja ideal. Decidieron darse un tiempo, conocer otros lugares, follar con cien personas distintas y después los dos se unirían para siempre. Convencidos de un amor imperecedero. Él hace tiempo que terminó la cuenta y la está esperando. Ella lleva años estancada con el décimo octavo. 


7/1/15

Jayne Mansfield

Estoy convencido. He heredado el gusto de mi padre por películas chorrosas y rubias explosivas. 
Jayne Mansfield.


Hoy ponen: The Sheriff of Fractured Jaw. (Descarto poner el título en español.) ¡Y la veo!

5/1/15

Regalo de Reyes.

Treinta y siete años pidiendo. En estos años un Scalectrix, un futbolín y la paz mundial han sido los regalos mas solicitados. ¡Ninguno de ellos ha caído! Lo mismo que tampoco ha salido la vacuna del Sida, ni el transportador molecular, ni las dos horas más al día (horas de asueto, se entiende.) ¡Nada! ¡Ni puto caso! ¡Nunca! ¿Ehh? Ya hayan sido peticiones materiales más o menos asequibles o utopías mágicas... ¡ni una! Mi carta de los reyes magos siempre ha debido caer en el basurero de algún camellero oriental. Así que este año... ¿pues que iba a hacer? Pedir lo que me saliese de la polla. Lo que me apetecía en ese momento. ¿Quién coño iba a pensar que...? ¡Joder! Y ahora... 

A ver como le explico yo a mi mujer que esta tía me la han echado los Reyes Magos. 
Kim Kardashian.
(Pues si, ¿qué pasa? ¡Me la he pedido para Reyes!)

P.D. Alguién sabe como se descambian los regalos de Reyes. No sé.. ¿por un fútbolín, si acaso?

2/1/15

El cortador.

- Hola buenos días. ¿El señor Bubo?
- Ehhh. Si. Dígame. 
- Verá usted es que venía a cortarle la relación. 
- ¿Como? ¿La qué?
- La relación. 
- ¿Pero... que relación? Si yo lo llevo todo al día. Lo tengo todo domiciliado y no me ha faltado un pago. 
- ¡No, no! No tiene nada que ver. Usted es Bubo Bubo ¿verdad? Y tiene una relación con Silvia V. ¿No es cierto?
- Si, pero... ¿Y usted que sabe de eso?
- Es que yo soy el cortador. 
- ¿Pero como que el cortador? ¿Así? ¿Sin avisar? ¿Pero si a mi Silvia no me ha dicho nada?
- ¿Como que no? ¡Aquí constan tres avisos! Los legales para cortar la relación. 
- ¿Pero que tres avisos? ¡Que no me ha llegado nada! Ni certificado, ni por correo, ¡joder ni un whatsapp! 
- ¡No, hombre! ¡Que va! En las relaciones los avisos vienen de otro modo. A ver... le leo.- Y el tipo empieza a rebuscar en una carpeta de expedientes.- ¿Recuerda usted el día de su salida intempestiva? ¿El día que llegó como una cuba cantando esa de Nino Bravo: "Libre, como el sol cuando amanece yo soy libre"?¿Recuerda usted haber preguntado siete veces a Silvia si le pasaba algo?
- Ehhh! Creo que si. Pero no le pasaba nada. 
- Pues eso fue un aviso. Seis veces le dijo que no le pasaba nada y a la septima, leo textualmente: ¡QUE NO ME PASA NADA COÑO! ¡QUE PUEDES VENIR A LA HORA QUE QUIERAS! ¡QUE HAGAS LO QUE TE DE LA GANA!
- ¿Y eso es un aviso? ¡Joder pero si no le pasaba nada! Lo dijo ella. 
- ¡Pero hombre de Dios! ¿Como que no le pasaba nada? ¡Eso es un aviso en toda regla! Si es lo básico que se da en relaciones heterosexuales. Eso tiene la misma validez que un recibo de luz impagado. Con tres seguidos... ¡Se corta! Y usted en este momento lleva tres seguidos. ¡Por eso estoy aquí! Para cortar la relación. 
- Pero... pero... ¡Oiga!
- Mire usted, señor Bubo, lo siento pero yo aquí soy un mandado.Si me hace el favor de firmar aquí.- Y señala un cuadradito en un folio. 
Es entonces cuando se oyen tacones en la escalera. Es Silvia que llega a casa.
- Hola buenos días.- Le dice Silvia 
- Buenos días.- Responde el cortador. 
- Oye Silvia... ¿Por qué no me habías dicho nada? 
- Nada... ¿de qué? - Pregunta Silvia mirando tanto al cortador como a mi. 
- De esto. De que querías cortar. Este hombre que viene a cortar lo nuestro. 
- ¿Como? 
- ¿Es usted Silvia? - Pregunta el cortador un tanto sorprendido.
- Si.
- Pues nada. Que como usted ya le había dado los tres avisos... Yo venía a cortar. Si usted no lo hace lo hacemos nosotros. 
- ¿A cortar con Bubo? ¿Y me va a quitar a mi el gusto de hacerlo? ¡No, señor! Si corta alguien corto yo.¡Vamos! Que llevo cuatro años aguantándolo para que ahora llegue otro y lo mande a la mierda. Ese gusto me lo doy yo. Así que ya puede salir por donde ha venido.
- Pero es que los tres avisos...
- Pues me borra uno. El último de Nochevieja. Me lo deja en medio aviso o lo que quiera. Y no se preocupe que ya me encargaré yo de hacérselo saber. ¡Vamos hombre! Cortar con este sin que yo me entere. Así que... ¡Adiós!
Silvia me echa a un lado y cierra la puerta. 
- Silvia, niña... ¿te pasa algo?
- Mira, calla, calla y déjame un ratito tranquila.- Dice mientras va quitándose el abrigo y se dirige a la habitación. 
- Vale...
Sigo al lado de la puerta. La abro solo un poco. El cortador está aún en el rellano del piso. 
- Oiga... Y esto... ¿Como queda?
- Pues ha tenido usted suerte. Ha llegado la suministradora y ha interrumpido el corte. Pero que sepa que esto va para adelante y... ¡Ya sabe! Otro aviso y... ¡Venimos a cortar! Usted vera. Póngase las pilas.
- Estoy en ello, estoy en ello. Gracias. Y... Perdone las molestias.
Cierro la puerta y voy para la habitacion. 
- Silvia... ¿Como estás?¿Te pasa algo? 



1/1/15

Nochevieja. Canal Sur.

Las uvas se quedaron en la mesa. Nadie se atrevió a comer ninguna. El ritual era claro. Una uva por campanada, una por mes, doce que traerían la suerte para todo el año. 
En la televisión todos celebraban el inicio del 2015 mientras en casa aún seguían esperando los cuartos. 
- Nos hemos quedado sin suerte para todo el año. Las doce y no nos hemos comido las uvas.
Y todos se miraron como si una nube gris acabase de taparles el sol. 
La pequeña los miró y como si fuese una gracieta les dijo:
- Las once en Canarias. 
- ¡Hostia! 
- Es verdad, nos falta una hora. 
Y empezó a correr el champán, brindando por un año que estaba por entrar. Al fin y al cabo la suerte hay que buscarsela. 

P.D. Este para MRosa, que nos hace poner las campanadas de Tenerife. Porque por mucho que echa de menos su tierra, siempre se lleva lo que se quiere en el corazón.

2015

¡Feliz Año Nuevo!


Que te traiga todo lo que quieras.