26/11/19

Brindo por hacer especiales las tareas cotidianas.

Entre las flores, un tazón de vino
bebo solo, ningún amigo está cerca.
Levanto mi copa, invito a la luna (Estrella en este caso)
y a mi sombra, y ahora somos tres.
Mas la luna nada sabe de bebidas
y mi sombra se limita a imitarme,
pero así y todo, luna y sombra serán mi compañía.


De Li Bai.


De fondo el último disco de Loquillo. Diez camisas que esperaban un poco de atención. No hay Torres X en casa pero la botella de Lagavulin me conforta en esta mañana de lluvia y otoño. 

Dicen que las penas con pan son menos. ¡Con un buen whisky ni te cuento! 

22/11/19

Mala noche.

Acaban de dar las doce. Lo sé por que aún el móvil me avisa cuando comienza el día con un pitido liviano. Liviano pero mas que jodido. Afortunadamente vuelvo al sueño sin despertarme por completo. 
Debo haber dormido bastante. Pero he tenido un sueño espantoso por culpa de las clases de inglés. Tartamudaba y no podía terminar la palabra: designed. Después teníamos un listening y tenía puestos mis auriculares. Cuando preguntaron yo contesté completamente convencido: Should I stay or shourld I go now? If I go, there whill be trouble and if I stay it will be double. Mis compañeros de clase empezaron a descojonarse y no entendía por que. El profesor me pidio que dejara de escuchar a The Class y pusiera atención a la conversacón que había puesto él. Es entonces cuando consulto el móvil. ¡Joder ni tres horas de sueño! No debí haber cenado tan tarde. Mal empieza la noche si ya estoy insomne. 
Afortunadamente no tardo mas de veinte minutos en volver a dormirme. Vaya, esta vez es un sueño placentero, o eso parece. Estoy en un centro comercial, no se si abierto o cerrado. La gente está feliz y en un rincón un bichejo come tranquilamente. Pero se da la vuelta, es como el Topogigio pero en feo. Una rata grande con orejas descomunales que nos asquea a todos los que estamos cerca, a todos menos a una inglesa que lo llama como si fuese un gato de angora. La rata en vez de salir por patas ahuyentada por el griterío de la mayoría se pone a andar en dirección a la señora. Esta se inclina y cuando la rata asquerosa está a su altura se acerca para besarla. Los que estamos en el centro comercial gritamos. ¿Pero que haces, no ves que es una rata? Mrs Smith nos dice en un perfecto inglés algo así como: Don´t worry, this jerbo is lovely but smell like child´s vomit. Y entonces aparecen un montón de carteles con niños pequeños vomitando. Reconzco a uno. 
Me vuelvo a despertar. ¡Me cago en la puta! Pero que coño me pasa hoy. Si ademas, nunca me acuerdo de lo que sueño. Y lo pero... Una hora, que no son las cuatro y media y tengo por delante al menos otras dos horas de sueño que estoy desperdiciando con ratas o jergos asquerosos. Intento no coger el móvil, no voy a caer en la tentación de mirar twitter o noticias, ¡no! Hay que dormir. Vuelvo a intentarlo. 
¡Mierda! Al final llego tarde. El despertador no me ha sonado y me he levantado con el de Silvia. En un momento estoy en la ducha mientra ella aún se despereza. Cuando sale de la cama y ya estoy casi vestido y cojo mi mochila. El teléfono sigue sin dejarme usar la aplicación de muving y tengo que ir andando. Cuando llego M. está de morros. Lleva media hora esperando que aparezca Cuando se va me doy cuenta que no es mi turno. Que no soy yo quien tiene que que estar currando así que espero pero va pasando el tiempo y no viene nadie, lo peor es que llego tarde a mi turno de verdad y llevan mucho tiempo esperando. La persona a la que, de verdad, tengo que darle el relevo esta muy cabreado. Una hora tarde. Nunca he llegado tarde al trabajo. 

Vuelvo a despertar. ¡Me cago en to lo que se menea! ¡Las seis y cincuenta! Faltan diez minutos para que suene mi despertador. ¡Paso! Me levanto ya. No volveré a cenar tarde en lo que queda de año. Bueno... hoy es el concierto de Los Zigarros... No sé, quizá... al fin y al cabo tampoco esta tan malo no. Y hoy el día promete aunque esté llenito de agua. 




19/11/19

Rojo

Tenemos el arte para no morir de la verdad.

Escuchado en Rojo de boca de Mark Rotko que se lo atribuye a Goya.

1/11/19

Día de difuntos.


Como todos los años el abuelo Salvatore nos dejaba los regalos a los pies de la cama. Entre ellos nos dejaba una nota en la que nos hablaba de sus abuelos, nuestros antepasados, que ellos eran quienes nos enviaban el regalo en estas fechas. 
Papá decía que eso eran tradicionalismos estúpidos del pueblo del abuelo pero después nos hacía vestirnos y nos llevaba a darle las gracias frente a su tumba. 

10/10/19

Retén el tiempo.

¡Retén el tiempo! ¡Aprovéchalo! ¡Presta atención a cada día, a cada hora! Pues sin vigilancia se deslizan con demasiada facilidad y premura.

Thomas Mann

9/10/19

Loli

Gime y lagrimea. Cuatro brazos la aupan de un sillón donde ha estado las últimas dos horas.
- Venga Loli, venga. Levanta el culete que hay que moverse un poco.
Le dice un hombre mayor que la sujetas. La chica que le ayuda coloca un cojín de un lado a otro en la silla de ruedas que se mueve un poco. A Loli, lo único que se le entiende, es un "no" repetitivo. Como si levantarla de su ataud/sillón fuese la peor de las condenas, como si le diese igual morir en la silla de ruedas o en el desgastado sillón azul, como si le diese igual morir agarrada a uno de los barrotes de su cama o en mitad del paseo, en cualquier sitio siempre que no la obliguen a moverse, a sentir. Por que ella solo siente dolor. Y ni las pastillas ni las inyecciones la dejan tranquila. Para eso está su marido. Es él quien siento por los dos. Sus dolores, su congoja, su pena y su rabia. Es él quien siente y  por eso cuando le habla lo hace como si fuese una niña pequeña. Por que él si siente y aún intenta recordarle que la quiere.

4/10/19

Republica Irizar.

La niebla se hacía pesada en la parada del autobús. Cobijados en la marquesina esperábamos somnolientos a Robles, el conductor que diariamente nos llevaba al instituto. Cuando veíamos las luces del Irizar abriendo la noche, el nerviosismo se hacía patente. Los monederos abriéndose buscando la tarjeta de transporte, algún despistado ocasiona juntando monedas para el pasaje, las miradas a un lado y otro  identificando la posición de subida. 
Cuando el autobús frenó en la parada nos fue engullendo como un gigante hambriento, pero una vez dentro nos cobijaba en sus asientos como una madre amorosa. Dentro, cada uno daba rienda suelta a su gustos para comenzar el dí. Algunos volvían a dormir tan plácidamente como si solo hubiesen girado en la cama que abandonaron hacía unos minutos, otros charlaban del tiempo, del partido del día anterior, los nuevos miraban por la ventana descubriendo un paisaje que para otros era monótono y sin secretos, otros, yo por ejemplo, copiaba los deberes de algún compañero. 
Comenzaba un nuevo curso y allí, en la república Irizar se gestaban revoluciones, viajes o travesuras. El autobús era a el lugar ideal para alimentar los sueños que deberían empezar día a día. 

14/9/19

Sci-Fi

En la pantalla un tipo se despierta a media noche con una gran erección. A su lado se encuentra una chica durmiendo en fase Delta con lencería muy sugerente. El tipo se le acerca y comienza a tocarla. Se frota contra su culo y ella despierta con una sonrisa mientras le busca la polla.



- ¿Que estas viendo porno? - Pregunta alguien desde atrás. 
- ¿Porno? ¡Esto es ciencia ficción! 

...

Respiré ciudades enteras
en cada sorbito de café.

Por Nebroa 

1/9/19

La burbuja.

Esa burbuja del pecho parece que se mueve.
Y sigues buscando justificaciones tontas:
el mal sueño, el examen del miércoles,
la fiesta del pasado jueves,
la mudanza, la limpieza...
¡No!
Justificaciones tontas.
La burbuja crece poco,
pero lo hace cada día
con cada respiración.
A veces intentas ahogarla,
que pierda aire
como aquellos balones sin usar
que se quedan abombados.
Lo haces al correr.
Y buscas un kilómetro mas.
¡Mas cansado!
Cualquier cosa con tal de que pierda fuelle.
Pero sigue ahí,
alimentándose con cada latido.
Creciendo.
Buscas justificaciones tontas:
La edad, el cansancio,
el imbécil del jefe,
o un trabajo rutinario.
Pero no.
Tú sabes
que solo crece
por tu culpa.