25/8/26

Relax OFF

El monitor dice que nos relajemos. Que dejemos las palmas abiertas hacia arriba, las piernas caídas. Los ojos cerrados. Que respiremos sin prisa. Aspirar durante cuatro segundos, otros cuatro para expirar. Dejando caer el cuerpo. Que nos centremos solo en la respiración. Y parece que va bien que por fin, después de tanto estrés, tanto angustia, tanto echar de menos, me voy tranquilizando. ¡Joder esto parece que funciona! Pensad en una playa, en olas, en una brisa fresca, nos comenta el monitor. O si lo preferís en un camino verde, naturaleza y senderos, caminos tranquilos. Y parece que esto va a fluir. Que va bien. Que la música tranquila acompaña para ese momento de relajación. Pensad, vuelve a decir el monitor, en algo donde estéis muy a gusto, cada uno en la idea que tenga. Y entonces yo pienso en un sofá, en un libro que no distingo, pero me tiene absorto, en tus piernas encima de las mías, en como las acaricio con la mano que tengo libre, en que ese es mi lugar, que estoy en casa, en cualquier casa, en cualquier lugar pero contigo. Y entonces pierdo la respiración, pierdo la concentración, una gota parece querer salir del lagrimal y con el cuerpo contraído aguanto lo que puedo sin gritar en la clase mientras los demás están casi dormidos.

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