28/1/23

¡Quéjese!

 

Nos gusta quejarnos. Aunque lo que nos gusta de verdad es que nos oigan, que asientan dándonos la razón. La palmada en el hombro, un “me gusta”. A algunos, les gusta gritar esas razones a quien está detrás de un mostrador. A veces ni si quiera tiene que ver con la queja, pero la reiteramos una y otra vez. Disfrutamos escuchándonos y nos quejamos en el bar, con los amigos, en las redes sociales, ¡eso nos encanta! El problema es que sirve de poco, por mucha razón que tenga, y no llegan a donde deberían.

Así que quéjese, quéjese con hojas de reclamaciones, con denuncias pertinentes. Quéjese argumentando y por los cauces adecuados. ¡Quéjese, pero quéjese bien! Y no le dé el día a los empleados que ponen la cara.

1 comentario:

  1. Es el puro desahogo. Me da la sensación que nace más de las pocas expectativas que hay en que hacerlo por los conductos regulares sirva para algo.
    Y sí, al final lo sufren los que dan la cara aunque nada tengan que ver con aquello de lo que nos quejamos.

    Besos

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