28/7/13

Amanece

Primero entra la música a borbotones. Sin previo aviso. Despertando la mañana que comienza a colarse en la habitación por la rendija de la ventana. Atravesando visillos, y llamando a mis párpados. Insistentemente. Aún no he aprendido a hablar y solo un gruñido la recibe. Siempre un ojo es más perezoso y el derecho comienza a abrir antes, parece que quiere colarse también en mi cabeza la luz de la mañana. La sábana está en el suelo. Que mejor lugar para ponerla con el calor de la ciudad. Ahora la echo de menos, pero es imposible alargar aún la mano para recuperarla. Creo que se venga y se esconde bajo la cama. Es imposible que yo la lanzase allí. Uno de mis pies se empeña en salir de ese gran habitáculo tranquilo, que es la cama e, inconsciente, coloca la planta en el suelo. ¡Más sábana! Jeje. Quizá llegue a recuperar la parte de me toca con los dedos del pie. ¡Si! Ummmhhhh ¡No! ¡Mierda! También me giro. Quizá sea hora de despertar. Me falta poco para que el ojo izquierdo se abra también. Un mecanismo extraño me lleva a sentarme. Tengo que reconocerle algo de mérito al conductor del programa de radio que siendo tan malo me obliga a buscar otro dial. Respiración profunda. Me incorporo. Caída ligera de cabeza hacia el pecho. Reconozco un día nuevo. A ver que nos trae. Primer paso hasta la noche. Ya falta poco.

2 comentarios:

  1. el madrugar no es lo mío... yo me hago la remolona, me giro, me estiro, me vuelvo a acurrucar, salto la cama, me preparo el te, voy a la cama para hacerla y vuelvo a tirarme en ella... y así todos los días...

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    1. A mi no me suele costar levantarme. Pero claro hay días...

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