25/7/13

Santiago.

Marta recibe un WhatsApp: "Estoy llegando. Pídeme una cerveza".

Cuando lo lee, lo muestra al grupo. Tres personas la acompañan y ríen la gracia. Llevan diez minutos esperando el tren que volverá a unirlos. Desde que acabaron las clases no se han visto y mañana es Santiago. 

Uno de ellos se acerca al bar. Pide un tercio. Se pelea con el tipo del bar que lo deja llevarlo al andén pero intenta convencerlo: Te devuelvo el casco en un ratillo. Es para un amigo, está al llegar. 
Todos fuimos jóvenes alguna vez piensa el barman y le sonríe la ocurrencia mientras lo sigue con la mirada. 

Un estruendo les llama la atención. Cuchicheos. Alarmas. Miedo. Se agitan buscando respuestas en las caras de los demás. El tercio queda en las dársenas. No volverá al bar. Nadie llegará a probarlo. 

2 comentarios:

  1. No hay nada más triste que esperar a alguien que no va a regresar.

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