28/2/13

La limpieza.

La limpiadora llegó tarde. El jefe la había solicitado en el último minuto cuando todos habían abandonado la oficina. Ella ya se había cambiado de ropa pero subió a ver que necesitaba. Si la bata ya le marcaba unas formas de vertigo la ropa de calle la hacían espectacular. 
- ¿Que desea? - Le preguntó mientras se inclinaba hacia la mesa mostrándole su escote. 
- Necesito una limpieza. - Le dijo mientras se echaba mano a su bragueta y sacaba una enorme polla en ercción. 

Ella le sonrió y mostrándole un pulverizador le roció su pene, con la otra mano lo frotó con una bayeta y volvió a salir por la puerta dejando resplandeciente el miembro del jefe mientras movía sus caderas al compás de un tam-tam.  

8 comentarios:

  1. Sí, me hizo gracia.
    Me pregunto si le habrá hecho la misma gracia al propietario XD

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    1. Que pida las cosas en condiciones.

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  2. Jajajajaja.... pero que mujer más limpia!!!

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  3. jajajaja muy bueno... para la próxima igual se lo piensa el jefe XD

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    1. Si es que hay que saber lo que se quiere.

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  4. jejejeje con lo que escuece el cristasol!

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    1. Mano de santo para las heridas entonces.

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