12/8/15

Lo mismo te echo de menos, lo mismo, que antes te echaba de mas.

¡Ya ha llegado! Espero que no dure mucho. ¡No! No creo. Antes si. Antes la morriña me duraba casi mes y medio. Llegaba incluso antes de que pudiese echar de menos y no se iba hasta ya entrado el curso escolar. Cada año un poquito menos pero todavía, después de ocho años, me llegan unos días en los que estoy más tonto de la cuenta.

He estado un mes y medio sin pensar en otra cosa que no fuese el niño, el desayuno, las comidas, los juegos, las salidas, la play… Todo el día  pensando como padre. Y ahora… Ahora tengo tiempo, si no quiero ir a la casa a comer ni voy, de hecho si no quiero comer ni como. El cine de verano vuelve a ser una opción y recupero mi vida social. He estado un fin de semana de viaje y me caminado hasta hartarme sin tener que estar pendiente de que nadie se canse. (Bueno… esto no es cierto del todo.) Puedo quedar con mis amigos, ir a la piscina cuando me apetezca, dejar la tele desenchufada y no ver nada. Y, por supuesto, se han acabado los programas de cocina. El Jardín botánico vuelve a estar al lado de casa y cualquier punto de Córdoba está a menos de quince minutos en bici. Nada de autobuses, coche y disgustos para ir sitio. El mundo está más cerca, hay más espacio, más tiempo, incluso más ganas pero hoy… Hoy hecho de menos al carajaula de mi nene. Y es que por muy cafre que sea, luego, el imbécil, se hace querer. 


12 comentarios:

  1. Pues yo que me alegro de que esta entrada termine con esa frase!!

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    1. Yo también. El día que cambie... ¡que chungo! ¿Noo?

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  2. ainssss los hijos....
    yo los tengo en la playa con mi madre, y la verdad es que estoy muy tranquila, estoy de limpiezas y aquí serían más un estorbo....
    besos.

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    1. A mi me ha tocado hoy. Ya iba retrasado. Aunque lo sabes ¿noo?

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    1. Sip. El problema es cuando es el amor a la sinrazón, el amor al dinero, el amor al poder...

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  4. La vida no es complicada, nosotros la preferimos de ese modo.

    Suerte

    J.

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  5. Leí la palabra morriña y me dio un vuelco el corazón.

    Cuando dicen que tener hijos nos cambia la vida es más verdad incluso de lo que creemos. Con ellos aquí ya todo se convierte en un "ni contigo, ni sin ti". ¿Cómo acostumbrarse a eso? ¿Cómo revertirlo? En todo caso, opino que es bonito echarlos de menos.

    Un beso

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    1. Después de una temporada muy jodida en la que fue "sin ti", y te das cuenta que no mueres... te vas acostumbrando. Luego es cuestión de aguantar y al final... ¡eres mas fuerte!
      Aunque fuerzas que nos las podíamos ahorrar.

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