14/6/11

Don Tancredo


El Don Tancredo, o la suerte de Don Tancredo, era un lance taurino con cierta afición en la primera mitad del siglo XX. Consistía en que un individuo que hacía el Don Tancredo, esperaba al toro a la salida de chiqueros, subido sobre un pedestal situado en mitad del coso taurino. El ejecutante iba vestido con ropas generalmente de época o cómicas, y pintado íntegramente de blanco. El mérito consistía en quedarse quieto ya que el saber de la tauromaquia afirmaba que al quedarse inmóvil, el toro creía que la figura blanca era de mármol, y no la embestía convencido de su dureza.
El origen de esta práctica es incierto, si bien hay varias fuentes que afirman que un torero español, natural de Valencia, de poca fortuna y nombre Tancredo López comenzó este espectáculo como un medio desesperado de ganar dinero en las postrimerías del siglo XIX. El público acogió con entusiasmo la actuación, y poco a poco fue extendiéndose. Normalmente el Tancredo era interpretado por personas desesperadas a la búsqueda de ganar dinero fácil y con poco que perder, ya que eran numerosas las cogidas que se producían. Así las cosas el Tancredo fue prohibiéndose por las autoridades, y ya a mediados del siglo XX se realizaron las últimas representaciones.
Una de las apariciones más populares del Don Tancredo es el interpretado por Fernando Fernán Gómez en la película "El Inquilino". También es muy conocida la descripción que hace el novelista Pío Baroja en su novela "La Busca".
Wikipedia Dixit.

6 comentarios:

  1. Si no tuviera un nombre tan feo (Tancredo, vamos...)hasta me lo pensaría como forma de acometer problemas. A ver si pasan...XD

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  2. ah, pues muy bien... muy informativo tu post... no tenía ni idea sobre este señor y su arte en la tauromaquia... como se dice, nunca te acostarás sin saber algo nuevo....
    juana la loca

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  3. Se parece a uno de esos mimos que están en el centro de cualquier city, mu mono sí señor, aunque eso de la tauromaquia...ainssss...

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  4. Mi padre solía llamarme así, Don Tancredo, cuando me quedaba parado con la vista perdida pensando en las murañas. Bueno... a mi y todo el mundo que tuviese un "pronto parao".

    Jarttita... hacer de Don Tancredo es la antítesis de "coger el toro por los cuernos". Como opción ocasional no está mal, pero a Tancredo López, tambien lo pilló el toro alguna vez. (Para gustos los colores pero el nombre es sonoro, original y con unas posibilidades multiples para cambiarlo. Tando, Tancre, Credo...)

    Juana...estoy tontorrón, vaya dos post que llevo. Me centro poco, y me había acordado del tipo este. Creo que me acuerdo mucho de este tipo ultimamente. Y voy a tener que empezar a coger el toro por los cuernos. Pero eso... mañana.

    Lisbeth... pues si, además se pintaba igual, que eso antes no se hacía. Y la tauromaquia nos ha dado una variedad de léxicos, al menos entretenida.

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  5. Curiosa anécdota, muy divertido como tu padre usa el adjetivo, me encantan estos usos de idioma.
    Besos de Princesa Negra

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  6. No, si eso es lo malo de los toros: que al final siempre te acaban pillando, te pongas como te pongas.

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