17/10/10

Me abandoné

 ... a la placidez del sueño y, cuando regresé a la vigilia, me vi empapado y temblando de miedo. Me perdí detrás de una mujer, y cuando me di cuenta, estaba desnudo y sin un centavo. Me dejé flotar en el vaivén de las olas, y cuando volví en mí, me hacían respiración artificial. Definitivamente, no puedo dejarme solo.
 de Raul Blascas

5 comentarios:

  1. Te viene al pelo con la trayectoria que llevas últimamente.
    :P

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  2. Por eso me ha hecho tanta gracia.

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  3. Ay! Tantas veces que llegué a la misma conclusión...

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