Después de darme una costalada gorda, sabía que no tenía que levantarme tan pronto, que me iba a marear, me decido por meterme en el mundo de un salto. Lo hago solo por joder al lunes. Hoy no se curra. ¡Si! ¿Que pasa? Bastante puteado he estado los otros días y este es mi cuarto día seguido de... (iba a poner jaraneo, pero no) de descanso.
El fin de semana he estado de nuevo con una versión padre que, después de tanto tiempo sin ejercerla, ni recordaba. Eso si, debe ser como lo de la bici no se olvida. ¡Que esa es otra! ¿Donde cojones tengo la bici? En casa no está, así que... supongo que se quedaría en el trabajo.
Estos días he estado un poco tonto, quiero decir más tonto de lo normal. La mayoría de las veces, en estos casos, uno suele tirar para la calle, salir con los amigos y el problema suele dispersarse bastante, pero hay veces que toca hacer unas introspección (¿esto se escribe así?) Dejar de mirarse el ombligo para mirarte las entrañas y ver que hay. A mi esto es una cosa que no me gusta mucho, más que nada porque suelen estar todas desordenadas. El riñón por un lado, los pulmones en otro, y a veces no encuentro el corazón. Lo peor de mi corazón es que se mueve mucho, que lo mismo está al lado de los pulmones y se contagia necesitando más aire de lo normal, que lo mismo está con el hígado y termina con una borrachera impresionante, que cerca del riñón destilando toda la mierda que acumulo. A mi corazón, a veces, le da por correr más que a mi. Y va y viene mientras yo aún ando preparando la salida. Lo peor es que trae cosas nuevas, o recuerdos olvidados que me hacen rehacer la bolsa. Mi corazón a veces se da cuenta de que no puede llevar todo lo que le gustaría encima y tiene que dejar cosas en la estantería, no las abandona, pero le es imposible cargar con todo. Se entristece porque nunca sabe que es lo que toca dejar reposar y es la cabeza quien le aconseja. Suelen llevarse bien, aunque hay días que cada uno va a su bola. Estos días han sido de esos. Creo que ahora, hoy, van remitiendo, van centrándose los dos y piensan darme un respiro. Quizá solo es una manera que tienen los dos para ponerse de acuerdo y no dejarse joder la vida porque sea lunes, de mandarlo a la mierda, y buscar a los amigos, de ir diluyendo problemas, de decirle al día algo así como:

¡El coño tu puta madre!