Después del trabajo vuelvo a casa andando para ahorrar el billete de bus. Vengo dandome un paseo, música en el Ipod, una brisa fresquita por el paseo de la Victoria, la mochila llevando el ritmo de mis pies. Y entonces, estando tan a gusto me da por mirar el escaparate de la Libra y digo yo... ¿Para que tanta tontería si después me lio con el primer@ que encuentre y me lo gasto en birras?
Total que han caido dos tercios. Si los quebrados los explicaran con botellines serían más fáciles de entender. Luego para casa.
He terminado la Feria y solo se me ha quedado una cosa clara... tengo que hacer lo menos tres comidas. Y hoy entraba con la intención de hacer cena. ¡Joder!¡Con lo malo que soy para meterme en la cocina! Bueno pues me he esmerado. En la cocina solo me mete la gente que quiero mucho, pero esta visto que estoy en fase de quererme por que esta vez ha sido solo por mí. Ha caido una ensalada, he descongelado unos "nodinis", que están de vicio y me he abierto una botella preciosa de un vino asquero se Huelva. Viniendo de una Feria de finos, el "generoso" de Huelva me ha sabido a... a... regular, vamos a dejarlo en regular. Bueno para echarselo a las plantas a ver si al menos cogen abono. Pero como el estómago está a prueba de bombas... ha caido.
Ahora me espera una sesión de lectura, a ver si de una puta vez termino el de Juan Marsé. ¡Coño que han caido tres libros entremedias!