1/2/26

En la barra.

Brillos en el abrigo.
Ya no quedan en su cara
pero el escote parece decir lo contrario.
Tetas operadas 
con ganas de salir al mundo.
El cuello aún 
no pasó por quirófano 
pero sus uñas tienen 
una manicura perfecta 
arreglada después de cocinar
de acariciar sin prisas 
o masturbarse con El Turco. 
Botas hasta la rodilla y
minidalda por el muslo. 
Diez ojos, 
todas las miradas de su alrededor 
son suyas cada vez que cruza las piernas. 
Disimulando para el resto
del bar. Por que esos ya
los conoce. Y ella hoy
quiero algo nuevo. 
Como el tipo que escribe 
en servilletas de bar, 
el mismo que no le quita ojo 
ni a su escote, ni a sus piernas.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué me dices?