martes 9 de febrero de 2010

Ducha

Entrar en la ducha es hacer un viaje a traves del tiempo. Una lluvia de recuerdos, un baño de esperanzas, una manera de anegar el cerebro o limpiarlo.

Todo depende de como te hayas levantado esa mañana.

domingo 7 de febrero de 2010

Respirar.

Respirar profundamente.
Una vez...
- ¡OIGA! ¡OIGA! ¡ME TOCA A MÍ...!
dos veces... tres veces...
- ¡EL AUTOBÚS...! ¿POR QUE NO ESTÁ AQUÍ? ¡CINCO MINUTOS DE RETRASO...! ¡OIGA! ¡OIGA!
cuatro veces, cinco veces...
- ¡Me puede dar los horarios para Pamplo...!
- ¡ESPERESE...! ¡OIGA! ¡ME TOCA A MI! ¡IMBÉCIL!
seis veces, siete veces...
- ¡MI AUTOBÚS! ¡PERO... MÍREME! ¡HIJO DE PUTA!
ochonuevediez.
Abrir el cajón. Coger la pistola. Disparar.

Respirar profundamte. Guardar el arma. Sonreir. Preguntar mientras el tipo sigo en el suelo:
- ¿El siguiente?

La cámara

Había pasado tres meses desde que la enterramos. Ella venía de hacer un reportaje a una de las encinas de la sierra. La carretera era dificil, la nieve había estado presente en los últimos días, pero me dijo que no podía dejar pasar esa oportunidad, que necesitaba esa fotografía.
Mi suegra fue quien me trajo la cámara. Yo no entiendo de estas cosas me dijo. Durante unos días la cámara estuvo en la mesa del salón. Recordandola. Hubo ratos que me dieron ganas de cogerla y tirarla por le balcón, la recordaba a ella, fotografiando cualquier escena, a mi, que harto me tenía a veces, sonreí, por fin sonreí al recordarla. Fue entonces cuando busqué su reportaje. Su primera fotografía era de un hombre, el guardabosques con su uniforme de la junta. Después seguían otras del mismo tipo. Abrazandola, besándola, haciendole el amor...

Ni un puto arbol en toda la tarjeta.

lunes 1 de febrero de 2010

Rock

Igual que los estudios indican que los obesos y los fumadores son más felices, los amantes del rock contamos con una mente más libre, más amplia, con menos ataduras.


Salvador Gutiérrez Solis
La Tribuna.

sábado 30 de enero de 2010

Viuda

Cuando mi marido murió, Dios lo tenga en su gloria, me hizo la puñeta. Con las niñas no tuve problema, siempre habían estado conmigo. Algunos arreglillos en el horario y seguimos igual que antes. La empresa… ahí estamos. Aprendiendo, dejándome asesorar, incluso algún cambio que al parecer va a mejor y… trabajo, mucho trabajo. Reuniones, cenas, y lo peor… follarme a su secretaria cada miércoles por la tarde.

miércoles 27 de enero de 2010

Restaurante Japonés

- Mejor afeitado... así pinchas menos. - Solía decir.
Pero él, que cambia los muebles de sitio cada dos meses, que lo mismo fuma rubio, que negro o deja de hacerlo, que nunca ha comprado dos veces seguidas el mismo detergente, tuvo la feliz idea de olvidarse la maquinilla.
- Me como lo que tú que pidas si te hago daño. - Le prometió mientras su mirada se abría paso por el escote llegando a sus muslos.
Y ahora, mientras ella lo mira, y esconde su cara colorada detrás del maquillaje, el sostiene unos palillos y mira con asco un pescado que aún coletea en su plato.


miércoles 20 de enero de 2010

Préstamo.

Nos cambiamos los corazones
yo usaba el suyo
grande, caliente, con el ritmo acelerado.

Ella se acostrumbró al mío
y durante días paseamos,
nos amamos y lloramos
con un corazón prestado.

Pero en la prisa por vivir,
por evitar la despedida,
olvidamos volver a cambiarlos.

Ella se fué.
Ahora mi corazón,
   el suyo,
la echa de menos y se empeña
en volver.
Y corre para encontrarla.

Dice que, a ella, le pasa lo mismo.
Que su corazón,
   el mío,
coge la carretera de Córdoba
y, hasta que la cabeza
no lo obliga a parar,
mantiene apretado el acelerador.

Hemos quedado para volver a
   cambiarlos.
Habrá que esperar.

Pero cuando nos encontremos
ninguno querrá cambiar.
Y volveremos a caminar de la mano,
a hacer el amor,
a llorar y a reir.

Olvidando que tenemos

un corazón prestado.