John Leslie Montgomery me ha alegrado la tarde. Bueno... él y una chica que se dirige al Puerto de Sta. María. Después de pillarme dos veces mirándola me he cortado y no he podido seguir sosteniéndole la mirada. También ha influido mucho que una señora se haya puesto en medio para pedirme tres veces el horario a Pozoblanco. (¡Hija de puta!) El caso es que me ha dejado su teléfono. No su número, su teléfono. Es lo que tienen los móviles nuevos, muchas prestaciones pero una batería que dura menos que un copo de nieve en las Tendillas. Vamos que las chica, que yo creo que de serie ya vienen más que resabiadas, me ha pedido que le cargue el móvil. Si me llega a pedir la tumba de Manolete se la doy igual. El caso es que de fondo tenía a West Montgomery y, aprovechando que tenía pinta de saber de música, en el hombro tenía un tatuaje curioso (la clave de sol, invertida, y la de fa formaban un corazón.) le he preguntado si lo conocía.
tu como siempre tan laborioso en tu trabajo ;))
ResponderEliminarAtención al público lo llaman.
Eliminardeja de contar lunares y cuenta estrellas, anda, que como te lea....
ResponderEliminarEs que a mi de pequeño el Conde Draco me encantaba y claro...
EliminarA eso se le llama tener un buen día en el curro!!!! cuantos lunares tenia el sujetador????? o no era eso lo que mirabas.....
ResponderEliminarTengo que reconocer que me distraía con facilidad, perdía la cuenta continuamente.
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