Le gustaba el chico. Por él había subido montañas, escuchado conciertos de Sinkope y, seguramente por él, tenía esa sonrisa perenne. Se vio feliz y entonces... le volvió a entrar miedo. Buscó en la agenda un número que no había marcado en años.
- ¿Carlos? - Preguntó.
Y una voz pareció alegrarse al otro lado.
- ¿Que te parece si quedamos esta noche? Nos emborrachamos y terminamos follando como locos. - le dijo.
- Te preparé la cena, una comida especial, charla, y después...
- No. No puedo. Solo beber, beber mucho, un polvo y vuelvo a casa. ¿Vale?
Y al otro lado del móvil, la voz alegre, se entristece antes de asentir.
Para Jart... que le debo uno desde "La Hucha".
ResponderEliminarPues sí, me la debías. Pero muy bien "pagada". :)
ResponderEliminares que las mujeres algunas veces somos tontas, no se si por miedo a quedarnos solas o que... pero definitivamente idiotas!
ResponderEliminarJartitta... hombre muy bien tampoco.
ResponderEliminarJuana... creo que no es privilegio especial de las mujeres y desde luego miedo tenemos, pero no a quedarnos solos. Este miedo es más a comprometerse, a no querer tener ninguna dependencia de nadie, a... a saber.
Ufff
ResponderEliminar¡Qué joío eres con tus micros!
Me pillas en un impasse.
Ni un lado del auricular ni el otro me valen...
Fiebre... porque eres valiente. Sin miedo. Y tienes las cosas bastante más claras que yo.
ResponderEliminarHombres, mujeres... todos con los mismos miedos absurdos! si es que somos tontos del culo
ResponderEliminarLa tentación de caer en el Plan B como consolación debe ser de las más difíciles de evitar, pero hay que ser fuerte!
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ResponderEliminary como siempre, Buho, me gustan tus entradas/comentarios, por lo poco pretenciosos que parecen, pero siempre taimado...(antiguo anónimo..de los últimos posts)
ResponderEliminarMe alegro de poder poner un nombre a ese anónimo.
ResponderEliminarY me haría zahorí para en yermos desiertos rastrear manantiales, de esos que duermen despiertos esperando oír tus huesos para hacerse fluviales... No creo que escuchar a Sínkope sea ningún sacrificio, desde mi humilde opinión.
ResponderEliminarLos miedos tan tontos que le entran a uno de vez en cuando. Y la manera de volver que tienen.
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